El angel caido
Mujer, quise raptarte de tu profundo sueño y tomé tu cuerpo desnudo, en ágil vuelo, con mis doradas alas emprendí la huida a mi lugar secreto. Cubría con mis brazos toda tu hermosura te cubría del frío de la noche que podía interrumpir tu sueño Volaba y volaba y la luna nos acompañaba cuando llegué a mi lugar secreto bajando el suave batir de mis alas te dejé sobre un lecho de blancas sedas y rosas rojas. Tu blanco cuerpo la noche cortaba seguías dormida me quedé mirándote, admirándote, como el escultor que maravillado ante su obra se enamora de ella. Quise tocarte, que mis manos pudieran ofrendar el tributo a tu belleza se contuvieron mis manos de realizar lo anhelado Quise conocer cada espacio de tu piel que inocente se mostraba ante mis ojos verte dormida, frágil fue mi mayor tesoro. En sueños pudiste verme y mirándome pudiste ver en mis ojos, el crisol más puro que ardía de amor y de deseo. Y entonces mujer, sólo entonces despertándote de tan má...