LLUVIA




Observo la lluvia que cae despiadada y moja el pavimento gris plomo de la calle, observo la lluvia y los seres que por la calle transitan y me parecen cada vez más diminutos, con su caminar acelerado tratando de que sus cuerpos o mejor dicho sus ropas, no sean invadidas por el torrencial aguacero que amenaza con cubrir todos los espacios y llenar hasta los rincones mas inaccesibles. 

Cuando a través de mi ventana  observo la lluvia, se me llena la cabeza de recuerdos que azotan mi mente como un látigo certero, no se porque la razón de esta analogía, lluvia-recuerdos. Es que la lluvia me transporta al pasado y que cada gota que cae, es como un diafragma mental, que abre mis sentidos, trayendo a mi mente imágenes pasadas.

Asocio también a la lluvia con el día domingo y la alegre y triste a la vez, musiquita del carrito de helados que baja por la calle, tratando de vender los últimos helados en el momento menos apropiado, que paradójicamente le quedan fríos.

Lluvia que cae, gente enana que corre y se disemina como hormigas espantadas por el accionar de un insecticida, las observo desde mi ventana. Ella desde ese momento es mi observatorio, que me permite escudriñar el pasado, el presente y el futuro, conjugados en un solo tiempo y espacio.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA LLAVE

Desesperado

ENIGMA